Historia e Historias del ferrocarril
historia nº 48
Tren Ceuta-Tetuàn, el primer tren internacional español.
historia nº 47
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En el Primer Congreso
sobre el Estrecho que se celebró en Ceuta en el año 1987, D.
Joaquín Ruiz Peláez, profesor del IES Camoens ceutí, publicó un
trabajo que recogía por primera vez datos relacionados con la
línea de ferrocarril Ceuta-Tetuán, primera línea internacional
española inaugurada 17 de marzo de 1918, –al acto acudió D.
Carlos de Borbón y S. Alteza el Jalifa, según el investigador
data- y que se mantuvo activa hasta dos años después de la
Independencia marroquí, es decir, hasta 1958.
El objetivo de este trazado ferroviario fue fundamentalmente
militar, transporte de tropas y de armamento, de hecho el
proyecto se encargó a una comisión de ingenieros militares,
aunque en ella participó también un ingeniero de caminos civil.
Su uso sin embargo se extendió al transporte de mercancías y
pasajeros civiles, lo que optimizó su explotación. Tan rentable
resultó que, a los dos años, en 1920, se amplió el trazado de
las vías hasta el puerto de Ceuta por el muelle de La Puntilla.
Esto facilitó la entrada desde el mar de productos a la Ciudad y
al norte de Marruecos y naturalmente activó la economía del
Estrecho en la segunda y tercera década del siglo XX.

Aspecto de la Estación del tren en Ceuta en sus primeros años, en toda su actividad

Las vías del tren llegaron hasta el muelle de la Puntill
El recorrido de este
trayecto quedó de la siguiente manera: desde el Muelle de la
Puntilla, las vías iban paralelas al mar hasta el actual
instituto de la Marina, donde doblaban por el Polígono
Industrial hacia los jardines de la Argentina. Poco antes de
llegar a estos, se hallaba la Estación Principal del tren en
Ceuta, un edificio de típica arquitectura militar compuesto de
una gran nave cuadrangular coronada con cuatro torres de
ladrillo visto y azulejo verde como es propio de estas
construcciones, herencia andalusí. Alrededor de ella, una serie
de naves destinadas a servicios: almacenes de mercancías y
maquinaria, talleres de reparación y conservación, etc.
Desde la Estación, seguía el tren su recorrido atravesando por
un túnel los Jardines de la Argentina. La salida a la actual
avenida de San Juan de Dios lo situaba ya paralelo al mar por la
carretera 352 hasta la frontera de Tarajal, pasando por
diferentes túneles y puentes. Pero antes de llegar a ella, aún
hacía una parada, en Miramar, pequeño apeadero donde recogía
pasajeros.

La línea verde marca el recorrido en el mapa. La carretera paralela al mar desemboca en la frontera de Tarajal con Marruecos
Atravesada Tarajal, el tren proseguía hasta la estación Central, que estaba en Tetuán, capital del Protectorado español hasta 1956, y por tanto ciudad de enorme importancia económica y política para España en esos años. El recorrido y las estaciones por las que pasaba se pueden seguir en el horario de trenes de 1927 (fotografía 1): Ceuta puerto, Ceuta, Miramar, Castillejos, Riffien, Negro, Rincón, Malalien, Tetuán.


Apeadero de Miramar, próximo ya a la frontera de Tarajal, hoy restaurado aunque sin uso. Arriba, la espléndida arquitectura de la Estación Central de Tetuán, también restaurada desde el año 2005 y a la espera de convertirse en un prometido Museo de Arte Contemporáneo.
A partir de 1927 se emprenden en el norte de África, y en Ceuta en concreto, importantes obras públicas que mejoran la comunicación por carretera, “esta razón -dice el profesor Ruíz Peláez en el estudio citado-, a la que se debe unir una industria y un comercio desarrollándose impetuosamente, con unas gasolinas, grasas y accesorios baratos y fáciles de obtener, es origen de la crisis económica de la línea”. Las dificultades económicas y las de abastecimiento de combustible, hicieron que se recurriera a utilizar maderas de las que había a mano como sustitutas del carbón, lo que ocasionaba frecuentes averías. Entre unas cosas y otras, el caso es que la velocidad y la efectividad del tren iba siendo menor; por ejemplo, se cuenta que cuando llegaba a la cuesta de Riffien, era costumbre entre los pasajeros bajarse a tomar un bocadillo hasta que la locomotora lograba superar la pendiente y tirar del convoy.



Desde que en 1958 se interrumpiera esta línea internacional, los terrenos así como la maquinaria y materiales del histórico ferrocarril -que dependen de la Administración del Estado desde 1937- han sufrido diferentes suertes:
En un primer momento, fue la Junta de Obras del Puerto la que se
quedó al cuidado de las instalaciones, de los hangares y de la
propia Estación.
En 1973, el Ministerio de Hacienda decide subastar el material
que prácticamente se vende como chatarra a la empresa valenciana
Hierros Garder, aunque afortunadamente se salva la primera y
simbólica máquina, la Locomotora 1 Ceuta, gracias a las
gestiones del entonces alcalde D. Alfonso Sotelo.
En 1995 se anuncia por primera vez la intención de restaurar la
Estación, proyecto relacionado con la construcción de 442
viviendas, que efectivamente se hicieron. No tuvo la misma
suerte la Estación, que sigue sin restaurar, aunque sus torres
estén recubiertas con unas viejas mallas desde hace años que, a
juego con una grúa, consiguen que todo el mundo piense que está
en proceso de rehabilitación.
En el año 1999, el Ministerio de Cultura anunció que tenía
previsto dotar con 200 millones (de pesetas entonces aún) a la
Ciudad para la restauración.
Más de tres años después, en 2003, se sacó a concurso el
proyecto de rehabilitación, que finalmente ganó la empresa
madrileña Aranguren & Gallegos SL. Su propuesta fue que se
convirtiera en Biblioteca. De esa época son las mallas, también
la campaña electoral de 2004.
Actualmente el proyecto está parado porque el dinero del
Ministerio nunca llegó, según algunas fuentes, porque no se
había solicitado que el edificio se contemplase como Patrimonio
Nacional.
Se ha recubierto el estrecho espacio que ocupa la Estación, hoy
encerrada entre las viviendas construidas, con una valla en la
que virtualmente se ve el proyecto de rehabilitación que
contrasta con el estado real del edificio, en franco estado de
deterioro. En el mismo estado de abandono se encuentra la
legendaria Locomotora Ceuta, a la espera de ser restaurada y de
ser puesta en el lugar simbólico que se merece una máquina que
prestó un servicio importante a la política nacional e
internacional española y desde luego a la Ciudad de Ceuta, y que
es testigo de la historia.
E-Mail: fernando@fernandomunoz.com

Los paraisos perdidos pueden ser paraisos porque estan perdidos.Escribo esta web durante las interminables horas que paso esperando a que haga efecto el "paracetamol" que tomo para que mi artrosis deje de molestarme y asì despuès poder dedicarme a mi pintura y a mi maqueta de trenes.