
MIS
TRABAJOS A SANGUINA


E-Mail: fernando@fernandomunoz.com
A CERCA DE MÌ
Nací un diecisiete de mayo del año mil novecientos cincuenta y siete, en la Carretera Carretera de Fuensanta numero seis del barrio de Larache. En él me crié y pasé la infancia cuando todo ello eran espacios abiertos, cuando uno se dedicaba a guerrear contra los de las calles Xáuen Ceuta y Melilla a pedradas, cuando uno corría por allí entre el trigo sembrado, surcándolo, huyendo del“chato” que nos perseguía con su vara por destrozarle con nuestros juegos el fruto de su sudor, y uno, al recordar aquellos tiempos los ve en blanco y negro. Quizá esa visión bicolor sea por que por entonces no había mas que lo que había y nada mas, y ni siquiera el recuerdo del color era derecho de las familias pobres y humildes, o quizá por que como dicen los que entienden, el cerebro sueña y recuerda en blanco y negro. Ni lo sé y sinceramente ni me importa, pero a menudo me pregunto que hubiera sido de nosotros si nos hubiese trincado el “chato”.
Y crecí, y compartí
infancia con otro hermano y adolescencia con él
y con dos hermanas, e íbamos a la escuela, a la que mis padres podían ofrecernos. A don Pablo, maestro que me enseñó a base de palmetazos
en las manos gran parte de lo que hoy sé. A la ferroviaria donde
íbamos enchufados los hijos de los obreros del ferrocarril, y después
con gran esfuerzo por parte de mis padres a los “Gárates” como
popularmente se le conocía. Y en todos ellos fui forjándome poco a
poco y haciéndome un hombre. Y fué en este último cuando descubrí por
primera vez que mis manos podían servir para algo más que recibir
palmetazos. Y comencé a dibujar. Y los “profes” comentaban que no
se me daba mal y me encargaban los carteles de las actividades del
colegio, fútbol, cine forum, y un sin fin de eventos que yo ilustraba
y disfrutaba a base de cómic, al estilo de Francisco Ibáñez creador
de Mortadelo y Filemón. Y en casa recuerdo que en vacaciones de verano,
un año, el único año, lleguè a pintar hasta tres cuadros al óleo, estos
desde entonces son propiedad indiscutible de las paredes del comedor
de mi querida madre hasta el día de hoy.
Y dejé de dibujar, a partir de este instante la vida me pidió ser adulto, debía ganarme el pan con el sudor de mi frente, debía irme a la “mili” donde me forjé como maquinista durante cuatro largos años a base de saludos militares. Y cuando me dieron la “blanquilla” me casé, tuve hijos y.... lleguè a los cuarenta y siete sin apenas enterarme. Pero mi recuerdo y mi alma siguen pidiéndome dibujar y pintar, y aquí estoy, después de mucho esfuerzo, a mis cuarenta y siete... haciendo mi primera exposición de pintura y esta humilde web. Este soy yo, y esta exposición y esta web es el humilde homenaje a mis amigos, a mi familia y a mis padres en su lucha por hacerme un hombre.
Gracias a todos
los amigos por apoyarme. Gracias a mi mujer e hijos por
aguantar las muchas horas de dedicación a estas tareas. Gracias a ti
madre
por creer en mí. Gracias padre, aunque ya no estas entre nosotros,
sigo compartiendo mi vida con tu recuerdo.
Gracias a todos.
Fernando Muñoz Buitrago
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19/10/2004
E-Mail: fernando@fernandomunoz.com
Pag. La Sanguina

Los paraisos perdidos pueden ser paraisos porque estan perdidos.Escribo esta web durante las interminables horas que paso esperando a que haga efecto el "paracetamol" que tomo para que mi artrosis deje de molestarme y asì despuès poder dedicarme a mi pintura y a mi maqueta de trenes.
Haz Clik en la locomotora para ver el video "UN DIA CUALQUIERA" (sin sonido)...en el deposito de traccion de Ciudad Real, finales de los años 80, como Recuerdo Homenaje a mi padre, a mi tio y a todos los maquinistas que hicieron de esta profesiòn un Orgullo y un Honor.


